El verdadero regalo de navidad

“Vengan, vean el lugar donde el pequeño niño descansa. Miren al establo: ahí está el Cordero para el holocausto, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Esas pequeñas y tiernas manos aún serán heridas; esos piececitos, que aún ni han pisado esta áspera tierra, serán clavadas al madero. Ese costado aún ha de ser perforado por una lanza romana; esa espalda será dilacerada; esa mejilla será abofeteada y escupida; esa frente será coronada con espinas; ¡y todo esto por ti! ¿No es esto amor? ¿No es este el gran amor de Dios? ¿Y no es cierto que en este amor hay vida? ¿Y que en esta vida hay salvación, y un Reino y un trono?”

Horatius Bonar

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